EST. 1968
PIEDRA Y ARTE: UNA DUPLA EXCEPCIONAL
El lapislázuli, conocido por su profundo color azul y su valor histórico como piedra semipreciosa, es un símbolo del patrimonio natural chileno. Artesanía Morita Gil toma esta materia prima única y la convierte en piezas que fusionan estética, simbolismo y tradición, manteniendo viva una técnica artesanal que ha sido transmitida de generación en generación dentro de la familia y su equipo de artesanos.
LA ESENCIA DEL LAPISLAZULI HECHO ARTE
Desde el corazón de Santiago, Artesanía Morita Gil representa una de las más emblemáticas expresiones de la artesanía chilena en lapislázuli. Con más de medio siglo de trayectoria, este taller familiar ha transformado la piedra azul más icónica de Chile en piezas únicas de joyería, esculturas y objetos de diseño que concentran tradición, creatividad y excelencia artesanal.
UN LEGADO QUE TRASCIENDE GENERACIONES
La historia de Morita Gil está profundamente ligada al lapislázuli chileno. Inspirada por las técnicas artesanales de distintos rincones del mundo, Morita abrió su propio taller en 1968 y comenzó a trabajar con lapislázuli del yacimiento Flor de los Andes —uno de los pocos lugares en el mundo donde aflora esta piedra semipreciosa azul intenso— creando piezas que rápidamente destacaron por su calidad y originalidad.